domingo, febrero 24, 2008

Corazón y mente

Nada que decir. Debo pensar demasiado para emitir un juicio concreto sobre lo que siento, sobre como me siento.

Creo que estoy empezando a asimilar cosas, creo que estoy empezando a comprender, creo que ya se porque no puedo con ello, y me siento realmente bien acerca de esta evolución consciente.

Anoche soñé con ambos, estaba en casa de X con Y. Todo era bastante raro, ya que parecía estar con X pero saltaban chispas con Y. Y yo no entendía nada, me daba cuenta de que eso no era real pero no podía despertarme y a las siete y media de la mañana he conseguido salir de allí.

¿Que si quiero a alguno de los dos? No lo sé, me gustaría pensar que sí, que le quiero, que no estoy muerta por dentro, que puedo levantarme y gritar algo como aquí estoy yo la imbécil enamorada que era hace dos años, o que se suponía que era, no lo sé.

También me gustaría borrar todo el historial y empezar de nuevo, cuando recuerdo lo difícil que fue todo hace ya casi cuatro años y de como todo eso repercutió en quien soy ahora y como después cuando estaba rehecha me deshice otra vez y ahora que me he vuelto a rehacer, me dan muy pocas ganas -racionalmente hablando- de enamorarme otra vez.

Es posible que sean caballos cojos, es posible que me merezca pasar por esto (castigo karmico...¿no?), es posible que sea la edad, no lo sé, pero es que no me apetece pensarlo, estoy perdiendo la fe en tantas cosas, estoy desencantándome tanto de todo y todos, me preocupan cada día menos cosas, no me importa estar perdiendo el control de mi vida.

Hastío y desazón todo junto, lo echo en el café por las mañanas. Lo he cambiado por el miedo y el compromiso. Ahora ya no me gusta el azúcar.

Dios, ni las analogías son como antes.

 

 naranja.rosa

PD: para aquellos que me llaman egocéntrica y aún así entran en el blog día si, día no: nadie os pone una pistola en la cabeza, no entréis si no os interesa, pero si lo hace porque vuestras vidas carecen de significado y criticándome después os sentís mejor, entonces seguid entrando pero cerrad la boca.

3 opiniones:

Deftonia dijo...

Ey preciosa, lo hemos hablado muchas veces. Es triste pero es cierto, sólo aprendemos a través del dolor, pero eso también nos moldea y hace que nos convirtamos en lo que somos.
Lo bueno es que el dolor nos hace más fuertes y aunque no lo creas, nos hace valorar más lo que tenemos y nos hace reír más fuerte cuando somos felices.
No te arrepientas de lo que hiciste en el pasado, toma nota y aprende de ello, quién sabe cuándo necesitarás echar mano de las experiencias pasadas.
Mil besos, te quiero guapísima!

"A" dijo...

Strange what love does. So strange...

El problema del amor es que amamos para siempre. Pero justamente por eso hay que hacer un doble esfuerzo por abrirse otra vez, pues sólo los amores que, sin duda, vendrán después ocuparán el vacío de los primeros. Se trata, en definitiva, de vivir el duelo (porque tampoco sería bueno reprimir el dolor), pero en su justa medida, sin caer en el aislamiento emocional, la autocompasión o el melodrama crónicos.

Por lo que respecta al hastío y la desazón generales sólo puedo decirte que esto que te pasa se llama vida. Pero es, precisamente, el desmoronamiento de la inocencia de la infancia y de los mitos de la adolescencia señal inequívoca de que uno crece y madura. Así que, aunque no te lo parezca, vas por el buen camino. Ahora atraviesas una época de desengaño y reajuste de expectativas. Así que, siempre y cuando no te enroques, la apatía y el desánimo serán barridos por los suaves y cálidos vientos de mañana.

¡Confianza y adelante!

Anónimo dijo...

Desde hace mucho leo tus escritos me hacen volar a paraísos artificiales.
No dejes de existir...