domingo, noviembre 22, 2009

Huellas

6 de julio (11)

No voy a mentirte. No es fácil.
Acostumbrada a controlar todo lo que es controlable encontrarte con algo que no está en tu mano controlar es verdaderamente frustrante.

Toda la vida estudiando el control para que el control te acabe dando una paliza.

Las cosas buenas suelen carecer de control, simplemente pasan y si intentas controlarlas se te van de los dedos y acabas controlando tu histeria con la cabeza en las rodillas.

Jamás pensé que este momento fuera a llegar. Otra vez.

Pero...vuelvo a no respirar y a dar vueltas en un bucle infinito de aire templado que me lleva al arrebatamiento de los instantes que paso a tu lado. y entonces abro los ojos y vuelvo a una realidad que me atormenta con finales de los que yo huyo porque quiero permanecer siempre en este "sinvivir" de "nosequés", éstos, que tan feliz me hacen y que tanto me gustan, y si la gente viera en mi cara sólo un dos por ciento de la felicidad que existe en mi alma no podría sino compartirlo conmigo, porque saber que esto es posible, que existen estos momentos...
La vida es tan viable.

Y sólo pasa cuando estás cerca. Por eso no es fácil. Porque estas sensaciones son mi huella de vida. Son exactamente mi "por qué". Y puedo acostumbrarme a estar sin ellas pero siempre soy la mitad de mi. Caigo de nuevo en una adicción que me costó siglos superar.

El mono va a ser terrible…

 

domingo, agosto 30, 2009

Punto y aparte

Sin título-1 El martes empieza todo otra vez. Cafés frenéticos de cinco minutos, miradas fugaces con desconocidos en el metro, exámenes, clases, gente, risas, carcajadas, cigarrillos, facultades, autobuses, gastos incontrolados, comidas a deshora. Descontrol, tacones, vaqueros ajustados, maquillarme todos los días, trabajos, lecturas obligatorias, tutorías, clases particulares, buscar trabajos compatibles, ansiedad…´

Mi escondite en el que he pasado el último mes, lleno de libros, de música, de miradas al horizonte, de sol reflejándose en mi cuerpo, de largos en la piscina, de sumergirme bajo el agua y no oír nada, de té helado en el jardín, de planes tranquilos, de no tener que salir los fines de semana porque podía hacerlo el resto de los días, de los desayunos en el Vips, de las noches calurosas en las que no sabía si estaba dormida o desmayada, de no tener ningún punto al que llegar, de pensar.

Sobretodo de pensar.

Mi piel está un poco más morena ahora que creo saber lo que busco, lo que he buscado siempre, ahora que simplemente puedo seleccionar el botón en la máquina de café y que éste salga como a mí me gusta. Ahora que lo sí, todo parece mucho más evidente pero también es mucho más predecible, ni siquiera voy a molestarme en quedar, en salir, en probar, lo sé a primera vista, no me da vuelcos el corazón no sonrío al recordar el día anterior, no fluyo en una nube sin tener que mover los pies para caminar. Pero me da igual, porque ahora se que botón tengo que pulsar, café con leche.  No hay medias tintas no hay nada que no pueda controlar, y aun así estoy tan descontrolada…

Yo quiero dar vueltas en un mar de emociones que no pueda solucionar por mucho que las  piense, quiero flotar pensando en la persona en concreto quiero tanta pasión que la palabra pasión se nos quede pequeña, no quiero nada de lo que tengo ni de lo que he tenido, porque no es suficiente, se me queda pequeño, abarca tan poco que ni siquiera podrías verlo sin lupa, quiero girar quiero marearme, quiero dar vueltas y ver como mi vestido hace círculos, quiero vuelo en todas mis faldas, quiero drama y comedia, quiero lágrimas y sonrisas, quiero saltar, quiero reír, quiero hacer imitaciones absurdas que no lleven a ninguna ‘parte, quiero ataques de risa que me hagan acabar en el suelo, quiero una conversación que sea interesante porque me parece interesante, quiero querer, quiero palpitar a cada segundo que pase en ese trance como si todo Madrid pudiera oírlo. 

Y me da igual que eso dure una tarde, seis meses, o tres años, porque sólo habiéndolo experimentado podré morir tranquila.

miércoles, julio 22, 2009

Ñam Ñam

DSCF4679

He desempolvado mi tul de las frustraciones y he encontrado mi cámara de fotos, envuelta en telarañas y polvo me grita improperios. El abandono la ha vuelto huraña, extraña, y yo no se como devolverla a la vida. decepción tras decepción y apatía por deporte sufro del mal del “me da igual”. Y como decirte, pequeña, que esto no es más que una fase, que dejes de pensar en lo que no puedes hacer y te empeñes más que nunca en vivir, que las cosas ocurren por una razón y que cuando no ocurre es por una razón también. Que el destino ha tejido un entramado de sinsabores y desgracias envueltas de afortunados accidentes que se encargarán de hacer firmes los designios que te ha preparado desde que emitiste el primer llanto, y que da igual lo que intentes hacer con él porque el siempre te devolverá al principio, contra él no puedes luchar, sólo puedes tratar de vivir, mientras el prepara cada paso que das.

domingo, julio 05, 2009

Apatía

Ya todo da igual, ya nada importa.

Todos los días son iguales, pero no es por un él, no es por un qué, no es por un cómo. Aquí no hay atributo, no hay razón, sólo es.

Todo da igual, nada importa, porque nada es suficientemente importante, ni suficientemente hiriente, nada enfada,  nada alegra, nada entristece, nada sorprende. Todo es. Y ya.

Es lo más agotador de todo, el mero ser, el eterno estado de nubosidad gris y encierro entre cortinas de seda que no ves, sólo te envuelven, todo el universo queda invadido por ese “plein air” grisáceo que Casas le puso a su Madeleine, pero quien sabe, quizá a él también le daba todo igual.

Por eso no escribo, porque no hay nada que decir, porque la luminosidad del llanto, la plenitud de una sonrisa, ya no existen, se han borrado, no me importan, no están. Ahora ya todo da igual.

No echo de menos a “nadie”, simplemente vivo con saber que le perdí, y no me importa, no hago nada para recuperarle, porque me da igual, me dan igual las jotas, las íes, y las demás letras que empiecen los nombres de los que estén por venir, antes me dolía porque les dejaba pasar, ahora…

…me dan igual…

domingo, junio 21, 2009

Volveré

 

DSCF4716

he dejado de gritar

pero volveré a gritar

volveré a gritar cuando no me equivoque de persona al confiar

volveré a gritar cuando no tenga miedo de sentir algo, lo que sea

algo bonito

volveré a gritar, y clamare al cielo cuando las estrellas se revuelvan para sonreírme

volveré a gritar cuando la intimidad entre dos cuerpos no sea un problema que conozca

volveré a gritar cuando me levante una mañana sin preocupaciones y tú me des los buenos días

volveré a gritar cuando vuelva a dolerme el corazón

volveré a gritar cuando no haga falta que grite

volveré a gritar cuando me cueste respirar

volveré a gritar cuando un beso me ponga nerviosa

volveré a gritar cuando todo vuelva a significar algo, volveré a gritar cuando tenga algo que decir

mientras

sigo callada.

domingo, mayo 31, 2009

Holding out for a hero

sábado, abril 25, 2009




No me da miedo el lobo feroz hasta que está demasiado cerca.

Justo cuando no se que esperar de ti, cuando todo es absurdo y cíclico, cuando todo se está hundiendo, incluso mi esperanza...justo entonces, me sorprendes.


SI, SOY BIPOLAR, CUÁL ES EL PROBLEMA.