domingo, agosto 30, 2009

Punto y aparte

Sin título-1 El martes empieza todo otra vez. Cafés frenéticos de cinco minutos, miradas fugaces con desconocidos en el metro, exámenes, clases, gente, risas, carcajadas, cigarrillos, facultades, autobuses, gastos incontrolados, comidas a deshora. Descontrol, tacones, vaqueros ajustados, maquillarme todos los días, trabajos, lecturas obligatorias, tutorías, clases particulares, buscar trabajos compatibles, ansiedad…´

Mi escondite en el que he pasado el último mes, lleno de libros, de música, de miradas al horizonte, de sol reflejándose en mi cuerpo, de largos en la piscina, de sumergirme bajo el agua y no oír nada, de té helado en el jardín, de planes tranquilos, de no tener que salir los fines de semana porque podía hacerlo el resto de los días, de los desayunos en el Vips, de las noches calurosas en las que no sabía si estaba dormida o desmayada, de no tener ningún punto al que llegar, de pensar.

Sobretodo de pensar.

Mi piel está un poco más morena ahora que creo saber lo que busco, lo que he buscado siempre, ahora que simplemente puedo seleccionar el botón en la máquina de café y que éste salga como a mí me gusta. Ahora que lo sí, todo parece mucho más evidente pero también es mucho más predecible, ni siquiera voy a molestarme en quedar, en salir, en probar, lo sé a primera vista, no me da vuelcos el corazón no sonrío al recordar el día anterior, no fluyo en una nube sin tener que mover los pies para caminar. Pero me da igual, porque ahora se que botón tengo que pulsar, café con leche.  No hay medias tintas no hay nada que no pueda controlar, y aun así estoy tan descontrolada…

Yo quiero dar vueltas en un mar de emociones que no pueda solucionar por mucho que las  piense, quiero flotar pensando en la persona en concreto quiero tanta pasión que la palabra pasión se nos quede pequeña, no quiero nada de lo que tengo ni de lo que he tenido, porque no es suficiente, se me queda pequeño, abarca tan poco que ni siquiera podrías verlo sin lupa, quiero girar quiero marearme, quiero dar vueltas y ver como mi vestido hace círculos, quiero vuelo en todas mis faldas, quiero drama y comedia, quiero lágrimas y sonrisas, quiero saltar, quiero reír, quiero hacer imitaciones absurdas que no lleven a ninguna ‘parte, quiero ataques de risa que me hagan acabar en el suelo, quiero una conversación que sea interesante porque me parece interesante, quiero querer, quiero palpitar a cada segundo que pase en ese trance como si todo Madrid pudiera oírlo. 

Y me da igual que eso dure una tarde, seis meses, o tres años, porque sólo habiéndolo experimentado podré morir tranquila.

miércoles, julio 22, 2009

Ñam Ñam

DSCF4679

He desempolvado mi tul de las frustraciones y he encontrado mi cámara de fotos, envuelta en telarañas y polvo me grita improperios. El abandono la ha vuelto huraña, extraña, y yo no se como devolverla a la vida. decepción tras decepción y apatía por deporte sufro del mal del “me da igual”. Y como decirte, pequeña, que esto no es más que una fase, que dejes de pensar en lo que no puedes hacer y te empeñes más que nunca en vivir, que las cosas ocurren por una razón y que cuando no ocurre es por una razón también. Que el destino ha tejido un entramado de sinsabores y desgracias envueltas de afortunados accidentes que se encargarán de hacer firmes los designios que te ha preparado desde que emitiste el primer llanto, y que da igual lo que intentes hacer con él porque el siempre te devolverá al principio, contra él no puedes luchar, sólo puedes tratar de vivir, mientras el prepara cada paso que das.

domingo, julio 05, 2009

Apatía

Ya todo da igual, ya nada importa.

Todos los días son iguales, pero no es por un él, no es por un qué, no es por un cómo. Aquí no hay atributo, no hay razón, sólo es.

Todo da igual, nada importa, porque nada es suficientemente importante, ni suficientemente hiriente, nada enfada,  nada alegra, nada entristece, nada sorprende. Todo es. Y ya.

Es lo más agotador de todo, el mero ser, el eterno estado de nubosidad gris y encierro entre cortinas de seda que no ves, sólo te envuelven, todo el universo queda invadido por ese “plein air” grisáceo que Casas le puso a su Madeleine, pero quien sabe, quizá a él también le daba todo igual.

Por eso no escribo, porque no hay nada que decir, porque la luminosidad del llanto, la plenitud de una sonrisa, ya no existen, se han borrado, no me importan, no están. Ahora ya todo da igual.

No echo de menos a “nadie”, simplemente vivo con saber que le perdí, y no me importa, no hago nada para recuperarle, porque me da igual, me dan igual las jotas, las íes, y las demás letras que empiecen los nombres de los que estén por venir, antes me dolía porque les dejaba pasar, ahora…

…me dan igual…

domingo, junio 21, 2009

Volveré

 

DSCF4716

he dejado de gritar

pero volveré a gritar

volveré a gritar cuando no me equivoque de persona al confiar

volveré a gritar cuando no tenga miedo de sentir algo, lo que sea

algo bonito

volveré a gritar, y clamare al cielo cuando las estrellas se revuelvan para sonreírme

volveré a gritar cuando la intimidad entre dos cuerpos no sea un problema que conozca

volveré a gritar cuando me levante una mañana sin preocupaciones y tú me des los buenos días

volveré a gritar cuando vuelva a dolerme el corazón

volveré a gritar cuando no haga falta que grite

volveré a gritar cuando me cueste respirar

volveré a gritar cuando un beso me ponga nerviosa

volveré a gritar cuando todo vuelva a significar algo, volveré a gritar cuando tenga algo que decir

mientras

sigo callada.

domingo, mayo 31, 2009

Holding out for a hero

sábado, abril 25, 2009




No me da miedo el lobo feroz hasta que está demasiado cerca.

Justo cuando no se que esperar de ti, cuando todo es absurdo y cíclico, cuando todo se está hundiendo, incluso mi esperanza...justo entonces, me sorprendes.


SI, SOY BIPOLAR, CUÁL ES EL PROBLEMA.

martes, abril 21, 2009

Abril

Untitled-1

El aceite de mi desesperación ha vuelto a sufragar caminos de motores y conductos de ventilación que creía destapados para siempre.

Mis sueños se orientan entre tu boca y mis labios y no puedo hacer nada para luchar. Estoy atada de pies y manos. Escalar las aceras de Madrid es mi deporte favorito aunque disfruto bastante metiéndome en la boca del lobo también. Dejé de ser Caperucita hace mucho tiempo. Qué le vamos a hacer.

Podría escribir un libro con todo lo que llevamos vivido o malvivido. Y lo peor es que nunca ha pasado nada. No dejaría de hacer ninguna de las cosas que he hecho por ti, por mí y por el atisbo potencial de un nosotros, pero la estética ha dejado de preocuparme tanto que ni siquiera soy yo.

Hace mucho tiempo dije que volvía a arder en como Troya en su apogeo. Ahora ya te digo que soy todo ceniza, y que el drama es parte de mi existencia, convivimos: unos días bien, otros días mal.

Sé que voy a tener que correr en la otra dirección para salvar lo que quede de mí cuando cambies de juego. Ningún niño juega al Lego más de diez minutos. Soy tu Lego, y soy adicta a serlo. Tengo que ponerle fin, no se cómo y no quiero hacerlo.

Ahora cuento matrículas y leo carteles. Me pregunto por qué será, qué parte de mi vida ha desembocado en la estupidez más absoluta de mis sentidos y de mi existencia. Cuál fue el desencadenante de perderme en los resquicios de cualquier escalera. Nuestra escalera no lleva a ninguna parte, no sube, no baja, no es de caracol.

Al menos me das inspiración. Al menos se que no estoy muerta por dentro. Al menos se que algún día podré permitirme ser absurda y aburridamente mortal, normal. Que volaré en los brazos de otro y no llegaré a darme cuenta de que no son los tuyos.

Estoy muy alterada. Al menos vuelvo a sentir y todo es gracias a ti. Toda contradicción, toda drama, toda tuya.

 

Si mi vida sigue así no soportaré el peso del rímel en mis pestañas. (TQ ;))