Ya es de noche. Y la luna y las estrellas en su oscuridad luminosa me permiten pensar en él, alguien inventado, alguien que no existe, alguien que mi mente ha creado para darle un sentido a esta vida.
Si él existe merecerá la pena haber pasado por todo los demás, haberles conocido y haberles querido a cada uno de ellos, a veces amor correspondido, a veces sólo un deseo de lo que podría ser.
Si él existe no será en vano el rechazo, las lágrimas que otros causaron, la necesidad de las caricias a medianoche.
Si él existe significará que merece la pena levantarse por la mañana y dedicarle una sonrisa al espejo.
Si él existe, seré feliz con sus buenas noches un domingo antes de este post.
Si él existe y es él, todo habrá merecido la pena.
Si él existe significará que te equivocas, que no hace falta cambiar para que me quieran.
¿Cómo has podido decirme algo así? ¿cómo puedes decirme que si no cambio nadie me querrá? ¿cómo?, cuando eres el primero que me llama su consentida y afirma quererme sin condiciones, no eres único, ni correspondido, y aún así me quieres, a mí, la defectuosa, la exigente, la egoísta, la paranoica, la histérica, la sensible…
Jamás lograré entenderlo, jamás lograré entender como puedes decir algo así y luego decir te quiero.
Si él existe, tu darás igual.
Querías un post.
Aquí lo tienes.