lunes, septiembre 22, 2008

Desde la ventana...

 

16-09-08_1959No estoy agobiada, no estoy triste, no estoy confusa.

Por primera vez en bastante tiempo no me pasa nada. No me atrevía a decirlo en alto por si acaso, hoy tengo que ir a ver la nota del examen, y el otro día fue la primera vez que no me contestaste un mensaje (castigo karmático, lo cojo).

No pasa nada. He comprendido. La gente viene y va y quizás necesitaba que te fueras para aprender que hay gente que no quiere irse. Está bien, estoy bien.

Alguien, el otro día, me preguntó que como era yo. Yo sólo podía pensar en aquella descripción que llego a mi mail un día, poco tiempo después de conocernos. Y aún así, la leo, y aunque me veo, también te veo. No soy un elemento que se pueda describir con facilidad, no soy cognoscible, ni cercana, ni buena, ni nada. Soy un torbellino que arrasa consigo mismo desde el más absurdo insulto.

Alguien el otro día me dejo un post diciéndome, por lo que yo interpreté, que empezaba a sonar angustiosa, sola, y triste en exceso.

Tenía razón.

Este es el único sitio del mundo en el que no tengo que ser fuerte.

Este es el único sitio del mundo en el que no se me mira mal si me apetece echarte de menos.

Este es el único sitio del mundo que aún te hace saber de mi.

viernes, septiembre 19, 2008

He sido tan feliz contigo

Hoy...me he vuelto a romper...

 

viernes, septiembre 05, 2008

Un tic tac a las 2 p.m.

broken Escribo para no pensar. Porque si pienso me ahogo.

El cataclismo de mi vida sube y baja como una montaña rusa, no necesito compasión, no la quiero.

No quiero distraerme de mi vida, quiero sentirme satisfecha en ella.

Gracias por irte, necesitaba estar sola, no significa que no te eche de menos, sabes que sí, y tu a mí, si no, no estarías leyendo esto.

Si el dolor que rodea mi cuerpo como una bomba a punto de estallar no entrañase titubeos de un desconsolado tic tac a las dos de la mañana, yo no sería yo, y habría dejado de latir.

El drama, el llanto, la tristeza como fondo. El día que dejen de ser  costumbre dejaré de alimentar este blog con palabras, saber que no volveré a pasarlo mal, ese será el morir de mi arte, de este arte que unos aprecian, otros envidian y otros despectivamente critican.

No quiero pensar en un “y si”, ya no. El último “y si” destrozó lo poco que quedaba de mi fe en el amor, y ahora simplemente rezo por recuperar la fe que una vez me hizo creer, inocente de mi, en el “buenas noches princesa”.

Descansad esta noche, mañana quizás no tengáis un corazón entero que lata, como un tic tac a las dos de la mañana.